IMPERDIBLE. CARTA DE ERNESTO SANZ
Para las que dicen que Macri es muy rico, les digo que tienen razón y Juliana lo es tanto o más. Tan rico es
como para renunciar a sus sueldos durante los ocho años que estuvo al frente de gobierno porteño y donarlos
a Los piletones. Pero hay una gran diferencia. Su fortuna no la hizo durante su gestión sin que la hizo o recibió antes. ¡¡¡¡Gran diferencia!!!!. Va la nota hoy en facebook.
UNA NUEVA ETAPA PARA EL PAÍS, PARA LA UCR Y PARA MÍ VIDA PERSONAL.
Pocas veces me he sentado a escribir con tanta carga emotiva como en este momento.
Muchos medios me han pedido notas de opinión que trataréde cumplir. Pero antes, quiero transmitir lo que
estoy viviendo en este espacio personal, directo y casi íntimo.
Se abre una nueva etapa en la Argentina. Apasionante, desafiante, llena de esperanzas y también de
ansiedades.
Acostumbrados a escenarios predeterminados donde otros decidían, lo que hoy comienza no tiene otros
dueños que los propios ciudadanos.
Libres, adultos, responsables. Orientados sí, por una dirigencia política que no se cree fundacional
ni omnipotente. Creo con todo mi corazón que Mauricio Macri y Gaby Michetti serán el catalizador de un
cambio positivo, no tan solo de rumbo hacia el progreso y desarrollo, sino un cambio más profundo y más intenso en aquello que no se vea simple vista, pero que inunda a toda una gestión.
Habrá en la Argentina un gobierno de buenas, nobles y honestas personas. Parafraseando a aquella mítica
película española digo: "Amanece, que no es poco".
Se abre también una nueva etapa para la Unión Cívica Radical. Que en primer lugar tiene derecho a
festejar y a sentirse protagonista de esta hora especial.
Etapa que no empezó en Gualeguaychú, como pareciera, aunque esa Convención quedará para siempre en la
historia de los grandes eventos ya no del partido, sino del país.
El cambio empezó a gestarse mucho antes. Silenciosamente en muchos momentos, con gran notoriedad en otros.
El cambio arrancó desde el mismo momento en que decidimos pararnos en la vereda de enfrente del
Kirchnerismo, sabiendo que no había ni hubo nunca allí un "proyecto nacional
y popular de inclusión", sino un puro, simple y hasta primitivo modelo de acumulación poder político
y económico.
Esta clarita la diferencia, ¿no?
Fueron muchos años de transitar el desierto.
Resistencia, templanza, coraje cívico. Y, por qué no, cierta incomprensión en momentos en que el modelo
"arrasaba" no sólo en las urnas, sino en la consideración pública.
Pero allí estuvimos. Enfrentando al poder desde una banca, como en aquellos debates de hace diez años con la
propia Cristina Fernández de Kirchner. Superpoderes, DNU, Consejo de la Magistratura. Luego con la resolución 125, liderando al arco opositor. Y ahora, en este tiempo, haciéndonos cargo del más importante desafío de la democracia recuperada en el 83:
evitar la hegemonía del partido único, devolviendo al sistema las dos grandes columnas de la calidad
democrática:
EQUILIBRIO y ALTERNANCIA.
Viene ahora un tiempo distinto. Hemos recuperado la condición de partido de gobierno, que es mucho
más que compartir un gabinete.
Allí están los cientos de concejales,legisladores provinciales, intendentes, gobernadores y legisladores
nacionales que conforman una fuerza ineludible e indispensable para gobernar la Argentina que viene.
Cada uno desde su lugar, es soldado de Cambiemos, el Frente que construimos con pasión, visión estratégica
y profunda vocación republicana.
Pero con los nuevos tiempos vienen también nuevos desafíos.
No hay registro en nuestra historia de haber llegado al poder en una coalición cuya conducción no
pertenece a la UCR. Pero al mismo tiempo, cuya fortaleza parlamentaria y territorial sí tiene mucho que ver
con la UCR.
Allí está entonces el nudo del desafío, que no es otro que compartir GESTIÓN y POLÍTICA. No habrá buen
gobierno si no se entiende que ambos factores son indisolubles.
Cambiemos está lo suficientemente maduro como Frente de Gobierno para hacerse cargo de ese desafío, y
los radicales aportaremos todo lo que somos y tenemos para ese fin.
Por último, sabiendo que no es lo más importante pero sí lo que cause más impacto por lo novedoso, quiero
contarles que esta nueva etapa también lo es para mi vida personal.
Es algo muy simple y profundo desde el sentimiento, aunque complejo y difícil de comunicar desde la
racionalidad.
Primero una definición: soy un hombre que actúa en política y no un político que en sus ratos
libres se acuerda que hay "algo más" fuera de la política.
Pasa que eso, tan obvio, queda distorsionado por la realida durante muchos años. Tantos que ya me cuesta recordar el comienzo.
Exceso de responsabilidad, adrenalina, desafíos permanentes, ego, vanidades... Un cóctel impresionante que
formó un torbellino de enorme intensidad sobre todo en los últimos 10 años.
Podría definirlo de mil maneras, desde muchos ángulos, pero lo resumo en una frase para que se entienda
bien: Soy, sin duda, el político argentino que acumula más días y noches fuera de su hogar en los últimos años.
Y acá viene entonces el cambio, que llega también a mi vida personal. He decidido recuperar el espacio de
hombre, que es el espacio de mis amores, de mi lugar en el mundo y también el espacio de sueños de vida
que fui postergando mucho - demasiado- tiempo y que ha llegado la hora de concretar.
No voy a ocupar ningún lugar ni en el Gobierno ni en mi Partido.
Lo saben ya Mauricio Macri y los máximos dirigentes del radicalismo; y lo saben, como corresponde, antes
de esta carta y fruto de conversaciones íntimas, emotivas y muy pero muy valiosas.
También saben que estoy y estaré ayudando de muchas formas y en circunstancias varias, porque la política
forma parte de mi propio ser, aún cuando me aleje de los cargos públicos.
De lo que se trata, en definitiva, es que para poder ayudar a otros a ser felices uno mismo debe encontrar su
propia felicidad.
He elegido el camino, porque ante todo, soy todavía el dueño de mi vida. O, como repitió tantas veces
Mandela de aquel poema Invictus de William Henley: "yo soy el capitán de mi alma".
En fin, como dice el título de esta carta, una nueva etapa para todos. Para vivirla con alegría, con pasión, con
mucho amor por el país, por su gente, por la buena y sana política. Y por nosotros, que nos lo merecemos.
Gracias .... Y VIVA LA ARGENTINA.
(Redacción El Intransigente)
La empatía, el diálogo, la escucha y la comprensión son indispensables para lograr armonía en la sociedad... En las páginas de este blog, buscaremos el camino hacia una mejor convivencia...
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"Líneas y Entre Líneas"...
... los invita a disfrutar , con otra mirada y con sus opiniones personales, de los encuentros y desencuentros en los distintos roles que hoy nos tocan vivir en la sociedad.
En este espacio, "La Educación" será el centro en torno al cual giren los distintos temas. A veces delirantes, otras veces reales, mutando de una expresión dura a una actitud tierna.
Así serán las interesantes propuestas y sugerencias hacia un mismo objetivo : "Convivir en Sociedad"
"Líneas y Entre Líneas"...
... los invita a disfrutar , con otra mirada y con sus opiniones personales, de los encuentros y desencuentros en los distintos roles que hoy nos tocan vivir en la sociedad.
En este espacio, "La Educación" será el centro en torno al cual giren los distintos temas. A veces delirantes, otras veces reales, mutando de una expresión dura a una actitud tierna.
Así serán las interesantes propuestas y sugerencias hacia un mismo objetivo : "Convivir en Sociedad"
lunes, 14 de diciembre de 2015
Primera mujer almirante argentina
Nació en Lamarque
Pasó más de 35 años en Punta Alta y es
la primera mujer almirante en la
historia naval
Se trata de María Inés Uriarte, también ingeniera química y docente.
La rionegrina María Inés Uriarte, que vivió más de 35 años en Punta Alta,
se convirtió en las últimas horas en la primera mujer que accede al
almirantazgo en la historia de la Armada Argentina.
Es porque el Senado de la Nación aprobó su ascenso al grado de contral-
mirante a través del expediente 214/15.
Uriarte tiene 61 años, está casada y tiene 3 hijas. Nació en Lamarque
(provincia de Río Negro) y pasó la mayor parte de su carrera en la base naval
de Puerto Belgrano.
A Punta Alta llegó en 1977 y se quedó hasta hace 2 años, cuando la
trasladaron a España para cumplir funciones como agregada naval.
Primera en casi todo
integró la primera promoción de oficiales mujeres ingenieras en 1981, dos años antes había ingresado como civil y se desempeñaba como profesora de Química y física.
en 2009 ascendió a capitana de navío y se convirtió en la primera en alcanzar ese grado
en 2013 fue la jefa del servicio de análisis pertivo, armas y guerra electrónica y especialista en informática (ya había ejercido la subjefatura)
María Inés Uriarte integró la primera promoción de oficiales mujeres
ingenieras que ingresó en 1981.
En 2009 fue la primera capitana de navío, en 2011 estuvo al frente de la
primera Oficina de Género en la base y en 2013 fue la jefa del Servicio de
Análisis Opertivo, Armas y Guerra Electrónica.
La contralmirante es además docente y como ingeniera química egresó de
la Universidad Nacional del Sur.
De 1986 a 1990 fue jefa del Centro de Cómputos; de 1991 a 1995, del
Departamento Programación; de 1996 al 97, a cargo de Informática del
Comando de la Flota de Mar; de 1998 hasta 2003, del Departamento de
Programación delServicio de Análisis Operativos, Armas y Guerra
Electrónica (SIAG).
En 2004 llegó a la jefatura del Departamento de Sistemas Informáticos
Operativos y del área de Sistemas de Información.
Reconocimiento
En 2005 fue elegida Mujer Rosaleña. (senado.gov.ar y La Nueva.)
El Papa "progre"
El Papa da coartadas al terrorismo
por Daniel Rodríguez Herrera •
Los católicos estamos sufriendo por nuestros pecados un castigo divino en forma de Papa progre, sección peronista, que se ha dado en llamar Francisco I. Ahora que los suyos, gracias a Dios, están en horas bajas en su propio país con la victoria de un candidato que no milita en ninguna de las ramas del Movimiento argentino, parece que el Santo Padre ha decidido utilizar el potente altavoz del que disfruta por motivos religiosos para lanzar al mundo teorías políticas de dudosa base moral y material.
La última la ha ido a soltar en Kenia, donde ha afirmado que el terrorismo nace de una desesperación provocada por la pobreza. Vaya, hombre, habrán pensado los keniatas, ¿y entonces por qué nosotros, que somos mucho más pobres que el más paupérrimo miembro de Al Qaeda, no nos dedicamos a viajar a París a disparar con kalashnikovs a los viandantes? Como buen ungido progresista, Francisco I no puede concebir que existan razones de índole personal involucradas en los pecados del mundo. Ha de ser todo sistémico. Y culpa del sistema capitalista, además, que aunque sea el único capaz de sacar a la gente de la pobreza luego no reparte sus frutos a su gusto.
Pero los hechos no le dan la razón, naturalmente, ni aquí ni en esa otra Gran Causa a la que ha sumado a la Iglesia, el cambio climático. Hay terroristas pobres, pero las principales figuras de esta rama del crimen son gente con más recursos y más estudios que la media. Desde Ben Laden hasta los etarras, pasando por las Brigadas Rojas, el IRA, Sendero Luminoso o Hamás, el único punto en común que podemos encontrar es el fanatismo de sus miembros y los objetivos inequívocamente políticos de sus crímenes. Políticos, sí, porque incluso el terrorismo de raíz religiosa lucha por cambios políticos y objetivos políticos. ETA mataba para fundar una Euskal Herría socialista. El Estado Islámico, para someter a los demás musulmanes y a los infieles a un régimen político dominado por la sharia. Como bien explicó Juan Pablo II, “cuando los hombres se creen en posesión del secreto de una organización social perfecta que haga imposible el mal, piensan también que pueden usar todos los medios, incluso la violencia y la mentira, para realizarla”.
Con sus declaraciones, el Papa no hace más que buscar excusas y coartadas para los crímenes más inhumanos, intentan explicarlos en función de unas circunstancias que están más allá del control de los propios terroristas. Como son pobres y están desesperados, cómo no van a dedicarse a matar cristianos por el hecho de serlo. Como están frustrados por su situación económica, cómo no van a lanzar sus armas contra esos malditos occidentales que viven tan bien que van a conciertos de rock o cenan fuera de sus casas. Esta justificación es inmoral. Y lo que es más: es completamente contraria al cristianismo, que si por algo se ha caracterizado es por personalizar la culpa y el pecado. La mayoría de los pobres no matan por ser pobres. Cuando alguien se mete en el negocio del terrorismo lo hace por fanatismo y odio. Negar el pecado de los terroristas es impropio de la persona que dirige los destinos de la Iglesia.
La primera dama
Argentina presume de primera
dama
La prensa se ha lanzado por los detalles de la historia de amor
entre el presidente y la joven empresaria Juliana Awada, que ya
ha sido criticada por sus gustos caros y se vio envuelta en una
denuncia por explotación
BLANCA HErmidas. 7
La próxima semana, Juliana Awada estará viviendo en la residencia presidencial de Olivos, en Argentina. Tras la victoria de su marido, Mauricio Macri, en las recientes elecciones del país, esta empresaria de 41 años se ha convertido en la quinta primera dama de los últimos treinta años de democracia, tomando el testigo de Cristina Fernández de Kirchner, que se convirtió en presidenta tras el fallecimiento de su primer marido.
Juliana ha entrado por la puerta grande. Su imagen ha volado por las redes sociales a la misma velocidad que su historia de amor, que muchos medios digitales recuperaron con pelos y señales. En España, el titular más frívolo la definía, entre comillas, como una mujer «insaciable en la cama», asegurando que eran palabras con las que la definía su propio marido.
Pero Awada, de 41 años, llega a primera dama muy lejos de las ambiciones de Fernández, quien cuando su esposo, Néstor Kirchner, se convirtió en presidente en mayo de 2003, ya tenía una carrera política propia.
De sencilla elegancia y un bajo perfil del que se ha despegado en la campaña, Awada fue conocida primero por ser la diseñadora de una marca de ropa femenina creada por su familia. Nacida en Buenos Aires el 3 de abril de 1974, es hija del inmigrante libanés Abraham Awada y de Elsa Esther Pomy Baker, descendiente de inmigrantes sirios que en la década de 1960 fundaron una empresa textil.
Tiene cuatro hermanos, Zoraida, que se encarga de la comercialización en la empresa; Daniel, que se independizó del negocio familiar y tiene marcas propias de moda; Leila, artista plástica; y Alejandro, un reconocido actor, quien públicamente ha mostrado sus diferencias políticas con Macri. Awada recibió educación en un colegio bilingüe de clase media acomodada y, cuando terminó el secundario, perfeccionó su inglés y estudió Diseño en el Reino Unido.
Después se incorporó a la empresa familiar que dirigía su madre, y, con su creatividad, renovó la imagen de la marca. A los 23 años, se casó con Gustavo Capello, de quien se divorció años más tarde. Juliana viajaba frecuentemente con su madre a las capitales mundiales de la moda para asistir a la presentación de colecciones. En uno de esos viajes, en un vuelo a París, conoció al conde belga Bruno Laurent Philippe Barbier, un millonario con negocios agropecuarios en Argentina. Awada y Barbier no se casaron, pero convivieron durante una década y tuvieron una hija, Valentina, que hoy tiene 12 años.
Macri llegó a la vida de Awada entre máquinas para hacer ejercicio. Se conocieron en un gimnasio frecuentado por empresarios, políticos y figuras de la jet set local en el Barrio Parque de Buenos Aires, un distrito selecto donde la diseñadora y el conde belga tenían su casa, al igual que el clan de los Macri. «Como él es amigo de mi hermano mayor, en una cena antes de ser novios, él se acercó a mi mamá y le dijo: ?¡Hola, suegrita!», contó Juliana. Según ella, Macri le pidió matrimonio tres veces.
La relación se formalizó a finales de 2009, cuando Macri llevaba dos años como alcalde de Buenos Aires, y se casaron en noviembre de 2010. El alcalde porteño venía de dos matrimonios anteriores: con Ivonne Bordeu, con quien tuvo tres hijos, y con Isabel Menditeguy, de quien se separó en 2005.
«No es que yo lo viese a Mauricio y me enamorara la primera vez. Pero cuando empecé a salir, inmediatamente sentí que era el amor de mi vida. Sentí algo muy fuerte, como si nos conociéramos de muchos años», dijo Awada en una entrevista en 2010. Confiesa que lo que le impactó de Macri, con quien en octubre de 2011 tuvo una hija, Antonia, fue su mirada: «Me encantan los ojos que tiene».
Pero no son los detalles cursis de su relación los únicos que han llegado al público sobre Juliana Awada. A pesar de que ella asegura venir «de una familia trabajadora», le han llovido las críticas por sus gustos caros, sobre todo en lo que a bolsos y relojes se refiere. Además, la empresaria se vio envuelta en una denuncia judicial por un caso de explotación de trabajadores en un taller clandestino en el que supuestamente fabricaba ropa para sus propias marcas.
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