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"Líneas y Entre Líneas"...

... los invita a disfrutar , con otra mirada y con sus opiniones personales, de los encuentros y desencuentros en los distintos roles que hoy nos tocan vivir en la sociedad.

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Así serán las interesantes propuestas y sugerencias hacia un mismo objetivo : "Convivir en Sociedad"


sábado, 26 de octubre de 2013

¿ Podría votar el Papa Francisco ?

 
 
Jorge Mario Bergoglio

Canónicamente no existe prohibición expresa. Simplemente, no sucede

¿Podría votar Bergoglio?

En octubre se celebran las elecciones legislativas en Argentina

Jorge Bergoglio tiene ahora ciudadanía vaticana, pero su nacionalidad sigue siendo argentina. No existe la nacionalidad vaticana, sí la ciudadanía.
 
Es muy improbable que Jorge Bergoglio tenga en mente votar en las PASO para elegir candidatos a las legislativas de octubre. De hecho, no figura en los padrones, pero no se trataría de una proscripción. Jorge Bergoglio votó por última vez en una elección legislativa en tiempos de la tormentosa presidencia de Arturo Frondizi (1958-1962).
Por entonces, estaba empadronado en la provincia de Santa Fe, donde se desempeñaba como profesor en un colegio secundario, en el marco de la formación que la Compañía de Jesús exige a sus sacerdotes.
"Había dejado de votar porque decía que se sentía un poco padre de todos", dijo Himitian. "Pero de ningún modo hacía una apología del no votar, al contrario, llamaba a la participación".
Según Himitian, Bergoglio postergó por mucho tiempo el trámite de cambio de domicilio y, cuando finalmente lo hizo, no apareció en los padrones. Por ese entonces, como ya tenía responsabilidades más importantes en la jerarquía eclesial, consideró mejor no votar. Luego, cumplidos los 70, dejó de ser obligatorio para él.
En concreto, más allá de que ahora se encuentra en una situación jurídica muy especial -es argentino, pero cabeza de un Estado extranjero, del cual ahora es ciudadano-, Bergoglio no figura en los padrones por una vieja falla administrativa que él no buscó enmendar.
Pasemos ahora a la hipótesis de que Bergoglio quisiese votar. Fuentes del Ministerio del Interior señalaron que "todos los argentinos domiciliados en el país figuran en el padrón nacional, no así los que residen en el exterior en forma permanente". Para éstos "existe un padrón de residentes en el exterior, que es voluntario". Es decir que el argentino expatriado que desee votar debe inscribirse en él un tiempo antes de la elección. Para las PASO, el plazo venció el 30 de abril pasado.
De todos modos, agregaron las fuentes, "seguramente quienes cumplen funciones en otro Estado, aunque no pierdan la nacionalidad, no deberían ejercer derechos políticos respecto de la Argentina".
Por otra parte, "nadie puede pedir ser excluido por su propia voluntad del padrón electoral", lo que confirma que el hecho de que Bergoglio no figure en éste es un error.
Por otra, parte, desde el lado vaticano, se pudo confirmar que canónicamente no existe prohibición expresa de que un papa vaya a votar. Sencillamente, no sucede.
En Italia, además, el voto no es obligatorio. Y, en 455 años, el primer papa no italiano fue el polaco Karol Wojtyla, Juan Pablo II, electo sumo pontífice cuando su país todavía vivía bajo la dictadura comunista.
Jorge Bergoglio tiene ahora ciudadanía vaticana, pero su nacionalidad sigue siendo argentina. No existe la nacionalidad vaticana, sí la ciudadanía, que se otorga a los funcionarios que residen allí. Además, todos los cardenales, sea cual sea su nacionalidad, pueden tener pasaporte vaticano.
El Estado Vaticano es un estado muy peculiar, reconocido como tal sólo por Italia, en virtud del Tratado de Letrán. Los demás países reconocen en su mayoría a la Santa Sede y otorgan inmunidad diplomática a sus "embajadores", es decir, a los nuncios.
En síntesis, en el muy hipotético caso de que Bergoglio desease votar, la ley no se lo impide, pero la diplomacia y el sentido común lo desaconsejan.
Sumado a su propio criterio sobre el tema, adoptado desde mucho antes de llegar al trono de Pedro: una abstención que es usual en obispos y arzobispos.

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